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Jueves, Mayo 17, 2012

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Opinión

 

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En la serie de notas especiales que este diario brindó en vinculación con los 30 años del desembarco de tropas nacionales en Malvinas y que tantas vidas jóvenes costó al país, figuraron declaraciones de uno de los tresarroyenses presente en aquella acción bélica, que no dejó de señalar que el trato que ya prisioneros recibieron los militares británicos, fue mejor que el que lograban de los propios oficiales de las fuerzas argentinas.
No es una anécdota más, porque traduce una actitud exagerada de dominación, de ejercer un mando militar de forma irrestricta en detrimento de los soldados que habían sido enviados a luchar por capricho de un régimen militar.
Pero es interesante agregar un pequeño comentario, que avala completamente lo que decía el entonces conscripto tresarroyense que formuló la reflexión a nuestro diario. Se trata de una serie de declaraciones consignadas en un diario de circulación nacional por quienes fueron a la Guerra de Malvinas y pertenecían a la religión judía, extraídas del libro sobre el tema que escribió Hernán Dobry, titulado "Los rabinos en Malvinas. La comunidad judía argentina y el antisemitismo".
Afirman en diez entrevistas que "humillaciones, golpes y violencia sicológica son algunos de los padecimientos 'extras' que debieron sufrir muchos soldados judíos, víctimas del antisemitismo de sus superiores". Cuando todos arriesgaban la vida en una empresa militarista que ningún gobierno democrático posterior avaló en lo más mínimo y hasta se pronunciaron en contra tajantemente, el trato recibido por pertenecer a una religión presente en el mundo entero, aprobada como culto legal en nuestro país, pareció ser un elemento fuera de toda actitud de respeto y justicia.
Uno de esos ex conscriptos lo describía así: "Había una cosa de si uno era argentino o no. Era como por el hecho de ser judío, no se terminaba de ser argentino".
Otro expresó: "Cada tanto me decían 'judío de mierda' y cuando no, me daban una sobrecarga de trabajo. Por ejemplo, hacer un pozo y luego taparlo y empezar otro. A los demás, no les hacían eso".
Un tercero: "El teniente primero que nos acompañaba era el hijo de Adolfo Hitler, porque era nazi y se vestía igual. Se paró al lado mío y me dijo: 'Voy a llevar soldados criollos, no un judío'".
Otra manifestación: "No estaba en la lista original para ir a Malvinas y terminé yendo, por ser judío; si no, no me tocaba".
Finalmente, para que no queden dudas: "Flores Ardoino (jefe militar) me castigó todos los días de mi vida en Malvinas por ser judío. El tipo se ufanaba de lo que hacía, era feliz viéndome sufrir".
No en vano los estudiosos dicen que las actitudes antisemitas en América Latina y la Argentina, son mucho más fuertes que en otros lugares del mundo. Al parecer eso estuvo influenciado por las campañas nazis desde 1930 hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial; tras ello, desde 1960, por la propaganda árabe y finalmente, los sociólogos dicen que la intolerancia racial y religiosa es similar a la segregación que afecta a otros grupos étnicos y sociales.
El vicepresidente de la Universidad de Tel Aviv, Raanan Rein, en un libro sobre el judaísmo en la Argentina, sostiene que pese a esas manifestaciones, se advierte que los judíos se han integrado al grueso de la sociedad argentina y tienen mucho éxito en su vida. Inclusive en lo económico y cultural se han asimilado a la nacionalidad.
Notas especiales desde Malvinas, por los diarios porteños, incluyeron estos días menciones del trato especialmente desagradable que los oficiales argentinos daban a sus soldados en general, incluyendo la disparidad de las raciones alimenticias. Los de rango superior tenían diariamente hasta whisky, cigarrillos y latas de carne en salsa, afirmando el periodista que muchos argentinos pasaron hambre y frío por la falta de abastecimiento. Las casas deshabitadas que dejaron los isleños fueron ocupadas por los oficiales de nuestro país, con carteles en que se prohibía la entrada de sus propios soldados. El "gobernador" Mario Benjamín Menéndez firmaba al pie.

La minería y el cáncer
Recientes expresiones presidenciales con referencia a los enfrentamientos producidos en Catamarca y otros lugares del país respecto a la reclamada acción oficial para evitar la contaminación ambiental y del agua a consecuencia de las prácticas de mineras internacionales en el país, parecieron significar que el Gobierno no avalará las quejas, protestas y manifestaciones en ese sentido, afirmando que no existen constataciones de esos perjuicios.
Pero resulta interesante consignar expresiones del fiscal general de Tucumán, Antonio Gustavo Gómez, declarado defensor de las causas ambientales, chocando en consecuencia con aquel criterio oficial. Se manifestó sin embargo confiado en seguir llevando adelante las acciones de defensa de la población por los riesgos de contaminación, basado en que la opinión pública tiene una clara definición a favor de la defensa del ambiente.
Se ha dedicado específicamente a defender los reclamos populares contra la minera La Alumbrera, ubicada en Andalgalá, en Catamarca, y que llega a afectar ambientalmente las Termas de Río Hondo, en Santiago del Estero.
Uno de sus argumentos es que los médicos del hospital zonal de Andalgalá llevaron a cabo un trabajo de investigación en virtud del aumento de los casos de niños de ambos sexos con cáncer y la muerte de jóvenes por esa causa. Desde la radicación de la minera La Alumbrera, hace 15 años, aparecieron diferentes tipos de cáncer que se advierten en ciudades cercanas, mencionando que cada año se producen en esa localidad cinco casos de cáncer óseo en niños.
Además, la tasa media de jóvenes muertos por la mencionada patología en Andalgalá supera el promedio mundial, lo que merece un análisis especial.

Opinión - Editorial

 

jurados

Acaba de darse a conocer que en estos días el Ejecutivo bonaerense enviará el Senado un proyecto de ley instituyendo en territorio bonaerense el sistema de jurados populares, que rige en jurisdicción de Córdoba y para determinados delitos, estando en proceso de implantación en otras provincias, aunque habitualmente en aquella se forma el grupo de convecinos incluyendo a jueces en actividad.
El cine, las series de televisión, los diarios y hasta la literatura han popularizado ese mecanismo entre nosotros, divulgando aspectos que rigen en otros países, donde el mecanismo de los jurados integrados por vecinos de cada ciudad o región, participa en la determinación de culpabilidad en muchos delitos graves. Todos recuerdan escenas que han sustentado películas de largometraje, enseñando además algunas de las reglamentaciones existentes. En general, se trata de dictámenes por culpable o inocente, dado que la pena es aplicada por el magistrado actuante, conforme con las disposiciones del respectivo código penal.
Hay que recordar que muchos especialistas han bregado por ese sistema, inclusive formando una Asociación Argentina de Juicios por Jurados. Muchos creen que un paso previo debiera ser la creación de una Policía Judicial, que nada tendría que ver con la policía de prevención, dándole al Poder Judicial un organismo específico a su exclusivo mando. Claro que no debemos dejar de lado que en la Argentina, existen dudas, desconfianza o como se quiera mencionar, respecto a la policía -casi en general-y a algunos magistrados; un ejemplo de eso es el sistema de mantener en libertad a inculpados condenados en primera instancia y que se hallan en etapa de apelación.
Pero lo que queremos comentarle al lector, adicionalmente, es que el sistema de juicios por jurados populares origina también complicaciones y críticas en otros países. Un ejemplo es España, donde un famoso sumario, el llamado "caso Camps", derivó en una absolución que se consideró increíble, ya que existían comprobaciones muy claras de culpabilidad y cohecho. Allí, el jurado tiene 9 miembros y un presidente que es magistrado judicial, lo que puede tener mucha influencia.
En ese país, donde se implantó en 1995, tiene apoyos y detractores, aunque la prensa sostiene que en la mayoría de los casos ha dado buen resultado. No significa que cuando se producen apelaciones, que se tramitan ante jueces profesionales, pueda modificarse el dictamen. Esto ha ocurrido, pero también la Corte Suprema ha dado a veces la razón al jurado popular, en la instancia superior.
La mayor parte de las dudas surge de que cada jurado tiene opiniones preconcebidas, tiene afinidades o no ideológicas, es influenciable en mayor o menor medida. Inclusive se dice que los jurados son una muestra de la sociedad en la que se desenvuelven y por ello, hay propuestas para que entre los jurados figuren componentes que no sean específicamente del lugar del episodio punible, evitando que el juzgamiento de determinadas personalidades permita presiones. Inclusive hablan de que la población tiene diferentes conceptos en cuanto a tolerancia o poca rigurosidad para determinados delitos.
Hay delitos indudables en cuanto a su gravedad, como por ejemplo los crímenes con sus agravantes, como la alevosía, pero es diferente cuando se trata de delitos económicos. Algunos proponen que solamente se aplique en hechos contra la vida y otros hacen constar que si bien los jurados populares pueden errar en el dictamen, también ocurre con los jueces profesionales.
En Estados Unidos e Inglaterra el jurado decide sin tener como integrantes a magistrados; en otros países europeos, esa composición "pura" no se aplica y se trata de cuerpos mixtos, como en Córdoba, en nuestro país.
Hay inclusive aspectos de procedimiento que son importantes, porque en ciertos casos los abogados de cada parte -lo hemos visto en las series televisivas anglosajonas- pueden dirigirse a los jurados en el recinto del juzgamiento, mientras que en otros casos eso no se permite.
Vemos que la discusión de todos los detalles de un cambio de esa magnitud puede originar muchas horas de trabajo legislativo, en los que influirán seguramente las opiniones que los simples ciudadanos podamos emitir cuando se conozca el proyecto completo y se expliciten sus detalles con diferentes implicancias.

Opinión - Editorial

Los vecinos de la calle 1810 abajo firmantes estando profundamente consternados por el accionar de las autoridades responsables de Obras Públicas, hacemos público las contradicciones y la falta de respuestas coherentes ante hechos absolutamente cuestionables:

-Se ha permitido demoler un patrimonio histórico de alto valor estético por no realizar las intervenciones pertinentes y aplicar las normativas vigentes en tiempo y forma

-Se ha permitido construir un departamento, casa o no se sabe qué definición cabe a la misma, que no se encuadra dentro de las normas legales: tres pisos sin estructura adecuada en un frente de 5 mts entre medianeras, sin espacios verdes ni ventilación y estéticamente inaceptable.

PA16000114276

Opinión - Cartas de Lectores

 

Señor director:
Todos los fines de semana hay que soportar que una camioneta con altoparlantes, que se escuchan varias manzanas a la redonda, promocione la compra-venta de cocinas, calefones, etc. usados. En Inspección General de la Municipalidad me dijeron que si no aviso dónde está no pueden andar buscando, pero los sábados y domingos nadie atiende el teléfono.
El sábado último a las 10 la camioneta estaba en avenida Ameghino y San Lorenzo, pero recorre toda la ciudad.
En la comisaría me dijeron por teléfono que solamente pueden decirle que baje el volumen, pero que ya los tiene cansados porque a los pocos metros vuelve a ensordecer a los vecinos con esos parlantes.
Creo que los vecinos merecemos que las autoridades actúen en serio cuando alguien perturba notablemente transgrediendo todas las normativas.
Agradeceré difundan esta carta y hablen con los responsables para que solucionen esto.

Martín Pérez
DNI 24.917.614

Opinión - Cartas de Lectores

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